
CURSOS DE PILOTAJE EN PIT BIKE
ACCESO RÁPIDO
CURSOS POR UBICACIÓN
A muchos motoristas les ocurre lo mismo, saben lo que hay que hacer, conocen la teoría, han leído sobre técnica de conducción, pero cuando están encima de la moto, no les sale.
En cuanto la situación se complica, una curva cerrada, un aumento de ritmo, una mala experiencia previa... aparece el bloqueo. El cuerpo se tensa, la mirada se acorta y la conducción deja de ser fluida.
Y no, no es falta de capacidad ni de interés. El problema está en otro sitio.
Conducir una moto no es solo manejar una máquina.
El cerebro tiene que gestionar muchísimos parámetros ya no solo de la conducción, como el equilibrio, la velocidad, el tipo de curva, información de la carretera, entorno y muchos más factores.
Pero hay uno decisivo: el riesgo.
Y la necesidad o propósito principal que tiene tu cerebro: mantenerte con vida a toda costa.
Cuando el cerebro interpreta una situación como peligrosa, activa un mecanismo automático: el modo supervivencia.
En ese estado:
Aquí aparece una de las mayores frustraciones del piloto, cuanto más intenta hacerlo bien, peor le sale.
No porque no sepa qué hacer, sino porque el cerebro deja de escuchar a la parte racional por completo y tiende a recurrir a actos o formulas que históricamente, le han servido para evitar el riesgo. El problema está, en que no es lo mismo un riesgo, pongamos un enfrentamiento con alguien, a un riesgo a 120Km/h en moto, con una curva que se nos cierra.
El bloqueo no suele aparecer de golpe. Normalmente sigue un patrón muy claro.
En ese punto, da igual cuántas veces te repitas consejos como:
El cuerpo no está disponible para ejecutar técnica. Solo para protegerse.
Uno de los errores más comunes entre motoristas es confundir conocimiento con habilidad.
Saber qué hay que hacer no implica que el cuerpo sea capaz de hacerlo cuando aparece presión o miedo. Pongamos otro ejemplo, en cualquier disciplina de artes marciales, se entrenan los movimientos de forma repetitiva millones de veces por un principio básico, interiorizarlas y que se conviertan en parte de ti. De tal manera que cuando estés en una situación de riesgo y el oponente te agarre el brazo, no pienses, actúes de forma automática con la formula correcta que hara que puedas soltarte.
En moto eso cobra un sentido muy especial, ya que eliminamos el factor "lag", y ese segundo que tardamos en el "análisis y toma de decisiones" es lo que puede salvarnos la vida en una situación de riesgo.
La técnica real:
Si cada decisión pasa por la cabeza, llegas tarde. Y cuando llegas tarde en moto, aparece el bloqueo y estas perdido.
Cuando aparece un bloqueo, muchos motoristas reaccionan evitando situaciones:
El problema es que evitar no entrena y sobre todo, no soluciona. Sin darse cuenta, el piloto entra en un círculo del que no puede escapar, sintiendo menos confianza, más tensión, peor ejecución y más bloqueo. En muchas ocasiones, rodar despacio no implica que no ocurran situaciones de riesgo y aunque teóricamente tenemos mas probabilidades de solucionarla eliminando el factor "velocidad" de la ecuación, la realidad es que los accidentes siguen ocurriendo, y una salida de vía o un impacto con un guardarraíl, aunque sea a 60km/k suele tener unas consecuencias desastrosas.
Un bloqueo no se elimina forzando en carretera, ni repitiendo frases motivacionales.
Se trabaja cuando:
Por eso el entrenamiento técnico en entornos controlados es clave. Permite reprogramar respuestas, no solo entenderlas, y permite hacerlo en un entorno donde las consecuencias negativas estan minimizadas al maximo. El entrenamiento con pit bikes influye de forma muy positiva en la curva de aprendizaje por una sencilla razon, el entrenamiento en zona tecnica es a muy baja velocidad (unos 30Km/h) y la sensacion es la misma que en tu moto a 150Km/h en una curva. Las consecuencias de fallar a 150Km/h con un quitamiedos a 1 metro, coches en sentido contrario, arboles e infinidad de factores externos, son muy altas, pero fallar con nuestras motos, en la zona tecnica, supone una leccion muy importante de "lo que no hay que hacer" y "donde te lleva hacerlo mal (al suelo)". Por lo que no solo no tiene consecuencias fisicas, economicas (romper tu moto) o muchisimo peores, es la mejor opcion a la hora de disparar la curva de aprendizaje al extremo. Por eso se evoluciona tanto en nuestros cursos y por eso nuestro slogan es claro "El curso donde aprendes mas en 3 horas, que en 3 años por tu cuenta".
Aquí cobra sentido entrenar aspectos como la postura correcta en moto , la gestión del gas o el uso correcto de la mirada sin la presión de la carretera.
En una escuela de motociclismo, los bloqueos mentales no son una excepción. Son el punto de partida de muchos alumnos.
Alumnos que llegan tras una caída, que han perdido confianza o que sienten que han tocado techo en su pilotaje.
Algunos ejemplos reales:
Cuando el bloqueo desaparece, no ocurre magia. Ocurre algo más importante y valioso, el piloto vuelve a tener control.
Cuando el bloqueo se rompe:
La confianza que tenemos en nosotros mismos marca una grandísima diferencia en la ejecución de cualquier cosa y cuando estamos hablando de enfrentar situaciones de riesgo extremo, y nuestra vida esta en juego, el camino recorrido es importante y lo que marca la diferencia entre un disgusto y una anécdota.
Si te reconoces en alguno de estos puntos, no es casualidad:
En esos casos, el problema no es falta de información, sino la ausencia de un entrenamiento específico.
Bloquearse en moto no te define como piloto. Pero ignorarlo sí limita tu evolución y te pone en una situación complicada cada día. La diferencia entre quedarse estancado o progresar no es el talento, sino cómo y dónde se entrena.
El bloqueo en moto no se elimina con consejos ni rodando más despacio. Se trabaja entrenando la técnica y las reacciones en un entorno donde el cerebro puede aprender sin miedo ni castigo.
En nuestro Curso de Pilotaje en Pit Bike entrenamos exactamente eso: recuperar el control, automatizar la técnica y volver a pilotar con confianza y fluidez.
*La carretera es nivel pro. Entrenamos en circuito para no fallar ahí fuera.
Porque en situaciones que tu cerebro interpreta como peligrosas entra en modo supervivencia. En ese estado, el cuerpo prioriza protegerse y deja de ejecutar la técnica de forma consciente, aunque la conozcas perfectamente.
Sí, es completamente normal. Tras una experiencia negativa, el cerebro intenta evitar que se repita y anticipa el peligro antes de que ocurra. El problema aparece cuando esa anticipación bloquea la toma de decisiones y la ejecución técnica.
En algunos casos puede disminuir, pero lo habitual es que se cronifique si no se trabaja. Evitar situaciones o rodar más despacio no entrena al cerebro ni al cuerpo para reaccionar mejor, solo pospone el problema.
Sí. Cuando cada decisión pasa por la cabeza, se pierde fluidez y se llega tarde. La conducción eficaz necesita automatismos. Pensar en exceso suele ser una señal de falta de entrenamiento específico en ese escenario.
Sí, porque permite entrenar la técnica y las reacciones en un entorno controlado, sin tráfico ni consecuencias graves. Esto ayuda a reprogramar respuestas y recuperar confianza antes de aplicarlo en carretera.
Porque a baja velocidad se pueden repetir situaciones técnicas reales sin el estrés ni el riesgo de la carretera. El cuerpo aprende sin castigo, y eso acelera la curva de aprendizaje y la capacidad de reacción.
Cuando sabes qué hacer pero no consigues aplicarlo, cuando te tensas al subir el ritmo o cuando has perdido confianza tras una mala experiencia. En esos casos, seguir improvisando suele empeorar el problema.