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Si hay un concepto que lo cambia TODO en moto, es la mirada. Puedes tener buena postura, buena gestión del gas y una moto impresionante, pero si tus ojos no están donde toca, tu referencia inicial es erronea, todo lo que hagas no vale para nada y la moto nunca va a ir como debería, ni donde debería.
En conducción, la mirada no es solo un detalle técnico supone el 80 % de la trazada.
Cuando explicamos las reacciones de supervivencia en moto, lo primero que aparece es esto: miras justo donde no debes. Y desde ahí se derrumba todo lo demás.
En este artículo vamos a ver cómo mirar en moto, cuándo mover la vista y qué ocurre en tu pilotaje cuando lo haces bien, para que puedas aprovechar al máximo cualquier curso de conducción en moto o tus salidas por carretera.
La frase “la moto va donde miras” no es poesía, es literal. Tu cuerpo dirige la moto hacia donde van tus ojos porque:
Por eso, un motorista que mira al guardarraíl, a la cuneta o al coche que le da miedo… acaba yendo justo hacia ahí.
Tu mirada es el GPS de tu moto:
El 90 % de los problemas de trazada que vemos en los cursos de conducción en moto de Spanish Riders se deben a la mirada, no a falta de moto, ni de neumáticos, ni de “valor”.
Cuando te asustas (curva que se cierra, guardarraíl, cuneta…), tu mirada se queda pegada ahí. Es una reacción de supervivencia, puro instinto arraigado en tu interior: tu cerebro quiere “vigilar” el peligro.
El problema es que, en moto, mirar algo es empezar a dirigirte hacia ello. Si te quedas enganchado visualmente al peligro, dejas de ver la salida, la trazada y las referencias que realmente te ayudarían a pasar esa situación con seguridad.
Tu cerebro dice: “Ese objeto es peligroso, no lo pierdas de vista”. Tiene sentido si estás a pie. En moto, en cambio:
El resultado es que acabas alimentando justo el escenario que querías evitar. Por eso la fijación en la amenaza es una de las reacciones más peligrosas que existen.
La mayoría de motoristas ha oído eso de “mira lejos”, pero nadie les ha explicado dónde mirar exactamente en cada fase. Vamos por partes.

En recta, tu mirada debe ir lo más lejos posible. No te quedes en justo lo que tienes delante, intenta apuntar con el foco de atención en puntos lejanos. Cuanto más lejos miras, más suave y anticipada es tu conducción.
Te pondré un ejemplo, cuando vayas en coche mira justo lo que tienes delante del capó, veras las dos lineas del carril e intentarás hacer correcciones para mantenerte entre las dos lineas, ademas, la sensación de velocidad será mayor. Justo después cambia la mirada hacia el final de la carretera, notaras que la sensación de velocidad baja y tus manos ya no se mueven, la trayectoria es mas "limpia". Este escenario y la gestión de la mirada es importante si vamos en un coche, pero en moto es crítica, clave, ya que la capacidad de modificación de la trayectoria en curva de una moto, siempre es mas complicada que en un coche.
Cuando frenas, la tentación es bajar la vista cerca de la moto. Error. La mirada debe seguir lejos, siguiendo el trazado de la carretera o el circuito. Mirar cerca al frenar te hace:
Antes de mover la moto, mueve los ojos. La entrada de la curva empieza cuando tu mirada ya está dentro de la curva, no cuando empiezas a girar el manillar o inclinar la moto.
Aunque tu moto aún no haya llegado al ápice, tu cabeza sí debería estar mirando hacia él. Gira el cuello, gira la cabeza, aunque te parezca exagerado. Tu cuerpo sigue a tus ojos, y la moto sigue a tu cuerpo.
En cuanto localizas el vértice, tu mirada empieza a buscar la salida (punto de fuga). Ese cambio de mirada es el que le dice a tu cuerpo y a la moto: “de aquí nos vamos allí”. Es la base de una trazada limpia y fluida.

El error más habitual es conducir con la mirada demasiado cerca. Eso genera:
Podemos hablar de dos tipos de mirada:
Si guías con la mirada informativa, vas zigzagueando entre estímulos. Si informas con la mirada que debería guiar, dejas de ver la trazada. En nuestros cursos de conducción en moto enseñamos a separar claramente ambos usos.
La regla de oro es sencilla: mueve los ojos antes de mover la moto, cambia la mirada antes de llegar al punto donde quieres ir.
El 80 % de los motoristas lo hacen al revés: primero mueven la moto, y luego, cuando ya están dentro de la curva, giran la cabeza. Llegan tarde. La moto responde mucho mejor cuando la mirada se adelanta a la maniobra.
Esto no se arregla solo con leer. La mirada se entrena con ejercicios concretos, mejor todavía si es en entorno controlado y con una pit bike en circuito.
Uno de los ejercicios clave para entrenar en nuestros cursos de conducción es el "Cero", que simula una curva infinita, perfecta para entrenar de forma constante infinidad de aspectos del pilotaje, entre ellas la mas importante, la mirada. Cuando los alumnos empiezan a entrenar en el cero suelen mirar a las lineas, justo lo que tienen delante, con intención de guiar la moto entre ellas. El resultado es una trayectoria caótica, con correcciones constantes, gestión del gas muy irregular con cambios agresivos en los repartos de pesos y rigidez a los mandos, que agrava la situación. Un claro ejemplo de aparición de problemas en cascada, por algo tan sencillo como mirar lo que tengo delante (error), o mirar al cono (todo empieza a fluir).
En cada curva, exagera el giro de la cabeza hacia la salida. Si te parece que estás girando “demasiado”, probablemente empiezas a hacerlo bien. Tu moto notará la diferencia, ya que tu cuero empieza a acompañar el giro y donde antes notabas "resistencia" ahora notas "fluidez".
Escoge tres puntos en cada curva:
Trabaja el cambio de mirada entre ellos. Primero a la entrada, luego al ápice, en cuanto lo tengas ubicado, ya a la salida. Ese “bailar” con la vista marca el ritmo de tu trazada.

Nuestro objetivo no es que des vueltas por un circuito, sino que salgas viendo las curvas de otra forma. La mirada se trabaja de manera muy directa en nuestros cursos de conducción en moto con pit bike y en los cursos de conducción privados 1:1.
Durante el curso vas conectado por intercomunicador con tu monitor. Eso nos permite:
Antes de ir al circuito, trabajamos la mirada en una zona técnica con:
Una vez dentro del circuito, analizamos curva a curva:
En la inmensa mayoría de casos, en un solo entrenamiento el alumno nota un cambio enorme en su sensación de control y fluidez.
Saber dónde mirar es el 80% del éxito. En nuestro Curso de Pilotaje en Pit Bike, reeducamos tus ojos para que dejes de pelearte con la moto y empieces a fluir en cada curva con total seguridad.
*Plazas limitadas. La mirada se entrena mejor con grupos reducidos.
Estos son algunos de los errores más habituales que vemos cada semana:
Da igual la moto, la experiencia o los kilómetros: todo el mundo ha pasado por ahí. La diferencia está en quién decide entrenarlo y quién sigue peleándose con lo mismo año tras año.
Porque tu cerebro quiere controlar lo inmediato. Es instinto puro, no falta de técnica. La buena noticia es que se puede reeducar con ejercicios progresivos y práctica en entorno controlado.
Sí. Cuando aparece el miedo, se activan las mismas reacciones de supervivencia que te hacen fijar la mirada en el peligro. Justo por eso es tan importante entrenarlo.
Lo primero que notas es más fluidez. Después, más estabilidad. Y, en consecuencia, una sensación mucho mayor de seguridad en cada curva.
Totalmente. Donde mira tu cabeza, mira tu cuerpo. Si tu mirada es correcta, tu postura tiene muchas más probabilidades de colocarse de forma natural en el sitio adecuado.
No. De hecho, muchos de los alumnos que más mejoran en este aspecto son motoristas con años de experiencia que nunca habían trabajado la técnica de forma estructurada.
Si te reconoces en varios de estos errores, no es que “se te dé mal” la moto, es que estás pilotando con un enemigo silencioso, tu propia mirada. La parte buena es que se puede entrenar, y los resultados se notan muy rápido cuando se hace bien.
En Spanish Riders trabajamos la mirada, las reacciones de supervivencia, la gestión del gas y la postura correcta, para que cada curva tenga sentido y puedas trasladar lo aprendido a tu moto de calle.
Si quieres empezar a cambiar cómo miras (y cómo trazas), puedes reservar tu plaza en nuestros cursos de conducción en moto con pit bike o en un curso privado 1:1, donde trabajaremos estos puntos contigo de forma totalmente personalizada.